domingo, 17 de agosto de 2014

Nueva entrevista de Adrián realizada para Revista ZOOM

¡Hola a todos!

Por fin, os traigo una nueva entrevista de Adrián realizada por y para la REVISTA ZOOM.

Podéis leer la entrevista también en la página web, AQUÍ.

-Imágenes-



-Entrevista-

Actor y cantante. ¿Son los musicales tu especialidad?

Pues sí. La verdad es que se mezclan tres disciplinas: cante, baile e interpretación. Un musical es una mili para todo actor, son tantas cosas y tantas disciplinas que necesitas una formación constante.


Si actuar en teatro, en directo, impone, supongo que hacerlo cantando impondrá y agotará mucho más. ¿Cómo se manejan los nervios y el cansancio sobre el escenario?

Los nervios siempre están. Ya esté cantando, bailando o interpretando me salen los nervios, pero es por el respeto a la profesión. Me dicen que soy cantante y aunque llevo nueve años yo no me considero un cantante como tal, porque siempre he cantado como un personaje, no como Adrián. Nunca me he subido al escenario como Adrián a cantar.


¿Y te gustaría?

Me gustaría y lo comprobé cuando hacía el papel de Mario en “Hoy no me puedo levantar”, en el que es el cantante de un grupo. Había tantas cosas encima del escenario y con ese público, que había gente que me decía, “ostras, podías cantar rock y tal”. Me gustaría pero no me lo planteo hoy por hoy, meterme en un repertorio es mucho. Es mi vocación desde los 17 años, no lo descarto.


¿Y serían tus propias canciones, las compondrías? 

Uf, nunca me he puesto a componer, yo lo veo complicadísimo, dice la gente que es sentarse, abrir tu mente y escribir, es una historia cantada. Pero lo veo difícil, aunque la gente escribe teatro, canciones, guiones…


Has participado en exitosos musicales y ahora lo haces en la serie de moda de la televisión. En el mundo de la interpretación, ¿qué hay de suerte y que hay de meritorio?

La suerte es todo, la suerte no te llega, la tienes que buscar, no te van a llamar a la puerta y decirte “tienes que hacer esto”. Bueno, hay gente que sí, que le encaja tu perfil y le interesas, pero en nuestro mundo la suerte tiene que ser un poco buscada. El factor suerte tiene muchas lecturas, hay gente que lleva toda la vida buscándose la vida y no tiene la oportunidad, porque se van a caras conocidas, que saben que funcionan o con los que ya han trabajado… Yo siempre busco la oportunidad, a mí me llegó con Daniel Sánchez Arévalo.


¿Te ha dado “Velvet” la oportunidad que esperabas?

Como serie de éxito sí, ha desencadenado todo, pero yo creo que tuve suerte desde la primera serie en la tele que hice en Cuatro, “Corta-t”. Era de bajo presupuesto y dijimos, “vamos a intentarlo”.  Eso fue una suerte. Pero es verdad que también lo es que al público le guste, y con Velvet ha pasado eso.


¿Qué canción sería la banda sonora de tu vida?

Pues realmente no tengo una canción que diga “esta ha marcado mi vida”. Y más yo que soy como súper indeciso para la música, vamos, que tengo muchos gustos musicales. Por decir podría decir que ha marcado mi vida algo de Mecano porque fue el musical donde empecé a trabajar, el tema “Perdido en mi habitación”. La versión que hacíamos en el musical estaba llevada a un extremo,  el personaje tenía abstinencia de heroína. Pero también puedo decirte “Como el agua”, de Camarón de la Isla.


¿Y qué escucha Adrián Lastra en su reproductor de música?

Si me meto en mi lista de música tengo de todo. Desde rock, me gusta el de los 80, blues, tengo música dance, tengo lírico y ópera, clásica, flamenco… No es que tenga varias carpetas, a lo mejor tengo una con todo de Barry Manilow, hasta John Farnham, un tipo que canta mucho melódico y mucho rock y me ha inspirado a la hora de cantar. De todo.


En el cine has participado en dos de las comedias españolas con más éxito de los últimos años –“Primos” y “Fuga de Cerebros 2”–. ¿Cómo ves de salud al cine español?

Hasta hace poco estaba en coma. Ahora oigo un poco más de proyectos, aunque todo está hecho desde presupuestos mucho más bajos, pero algo de movimiento sí estoy viendo, al menos más que hace un año y medio, al menos yo personalmente. Creo que ya no está en la UCI.


¿Has visto naufragar proyectos en los que participaras y tuvieras ilusión?

Sí, he tenido alguno que se ha caído o pospuesto. Ahora empiezo a grabar la película “De chica en chica”, basada en una serie de televisión. Es una serie de temática gay, una comedia muy divertida, pero sin reírse de nadie. La serie la hicieron por Internet y en EEUU tuvo muchas visitas, por eso quieren llevarla ahora al cine.


En la interpretación, ¿se te da mejor hacer reír o llorar?

Pues no sé qué se me da mejor. Está claro que la comicidad se me da bien, pero no me considero un actor de comedia, porque he hecho comedia, drama, en el musical tenía un papel híper dramatiquísimo de un tipo que va a Madrid a buscarse la vida y se envuelve en sexo, drogas y rock and roll hasta ser un heroinómano…. Creo que nosotros somos actores e intentamos que nos dejen tocar todos los palos: hoy  comedia, mañana drama, otro día es acción. De hecho ese es mi sueño, poder tocar todos los palos, como la ciencia ficción. Al fin y al cabo somos gente que jugamos y hacemos personajes que no existen. Pintarme los ojos como Jack Sparrow con unas rastas como un loco. Eso es un sueño.


Acabas de estrenar “Temporal”, una película en la que interpretas a un chico que ha conseguido trabajo como vendedor. Una película que narra los sinsabores de la crisis. ¿Ha sido difícil preparar tu papel?

Es un personaje que no tiene nombre, que se llama vendedor. “Temporal” de lo que habla es de los curritos que se tienen que buscar la vida, cómo un informático acaba siendo comercial de aspiradoras. Ya no se trata de llegar a fin de mes, sino del día. Se llega a situaciones extremas como tener que vender una cosa, es una situación muy incómoda, pero en la vida tienes que vender y trabajar, habla de la precariedad laboral. Está muy bien hecho, es un drama y  la gente cuando la ve sale con sabor amargo. Pero con el personaje de vendedor se ríen un montón, se ríen del mal ajeno, es como cuando alguien se tropieza con una cáscara de plátano: lo primero es reírte, lo segundo preguntar. Es una situación vertiginosa y la gente se ríe a carcajadas, aunque después lo analiza y te dice “no sé de qué me reía”.  El guión está muy bien llevado.


Ser actor, ¿te pone unas “gafas” de realidad?

En este caso son situaciones reales en las que la realidad te invade desde cada esquina. Hay gente que se va a las empresas de trabajo temporal a buscar trabajos en los que cobra una miseria para no hacer tu trabajo de oficio… pero de algo hay que comer. Mi personaje lleva desde la frustración vender algo que no lo es como si fuera oro. Para mi papel me fui a vender aspiradoras con un comercial. Su trabajo es tan complicado… Tienes que vender un humo oscuro y convertirlo en blanco y bonito. Es como cuando vas a los centros comerciales y ves a gente intentando venderte seguros… Ostras, qué difícil, yo no podría hacer eso. Qué difícil es lo tuyo, en realidad lo mío sólo es una mentira.


Has participado en varias series de televisión con cameos y papeles espontáneos. ¿En cuál te habría gustado aparecer?

En una que me he quedado a las puertas porque cogí otra: “Imperium”. Es una serie con personajes de acción, iba a ser un gladiador, era mi sueño. Eso es lo que yo quiero hacer, me encanta hacer este tipo de papeles. Quiero hacer otras cosas, no sólo la comedia de chico vulnerable, tímido y apocado. Los actores somos como un abanico. Me hubiese encantado hacer ese papel.



Has sido coprotagonista en dos de los musicales de más éxito de los últimos años.  ¿Está Broadway en tus sueños?

Por supuesto, claro. Si te metes en la cama sueñas con Broadway y el West End de Londres. Tengo a un amigo haciendo “El fantasma de la Ópera” y es como “buah tío, vives el sueño de todo actor”.  Aunque Broadway es como grande, por ser EEUU, la cumbre de la producción, en el West End de Londres está la puerta de la cultura del musical. Si me dan la oportunidad cojo la maleta con cuatro camisetas, aunque depende del musical. Estoy estudiando inglés y ahora haré un intensivo. Cuando acabe la segunda temporada de “Velvet” iré a Los Ángeles a llamar a puertas y a hacer contactos. Pero no por el sueño de Hollywood, que es absurdo tenerlo, sino porque siempre es bueno abrir puertas. Me encantaría, y todo esto son ganas y que tengas la oportunidad en la vida, que te la brinden y que sepas aprovecharla.

Fuente Revista Zoom

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