viernes, 10 de julio de 2015

Entrevista y reportaje para la revista MINE (Junio)

¡Hola a todos!

Como lo prometido es deuda, aquí os traigo el nuevo número de la revista MINE en la que aparecen un reportaje y una entrevista a Adrián. En ella, habla sobre la obra El discurso del rey, sus retos profesionales y otros temas.

Os dividiré el post de la siguiente manera: al principio os dejo con algunas imágenes del reportaje y posteriormente, la entrevista. Al final de la entrada encontraréis el resto de las imágenes para que podáis disfrutar de ellas y el making of de la sesión ;)



Revista MINE: Vaya presión encarnar a un personaje que ya hizo Colin Firth...
Adrián: Intento quitarme ese peso de encima. Estamos haciendo la adaptación teatral sobre el guión cinematográfico de David Seidler, pero al mismo tiempo la estamos alejando. Todo el mundo ha visto la película, yo mismamente la he visto muchas veces. Pero no soy Colin Firth, no tengo su carrera, y puedo morir de angustia si me meto en esas comparaciones. Además, esto no es cine, ni tampoco una obra de teatro a la inglesa, aunque sea muy shakespeariana y no tenga casi escenografía. Aquí hay un punto emocional.

R.M.: ¿Cómo has afrontado el proceso de fingir la tartaudez?
A.: He de decir que se me daba mejor tartamudear en inglés que en español. Como es un personaje tan compuesto, me resultaba más fluido empezar a trabajar en otro idioma, construir desde lo más lejano a mí, porque somos muy diferentes. Luego me pasó que, como a la segunda o tercera semana, la tartamudez se me quedó. Fue al salir de un ensayo, donde me propuse practicar durante cuatro horas seguidas, que me empecé a notar con muchos nervios, con ansiedad. Llamé a mi madre y a los dos segundos estaba tartamudeado. Hasta el taxista me dijo: "¿Entonces eres un actor tartamudo que lo trabaja para que no se note?".

R.M.: ¿Fuiste un niño con algún problema similar en el habla?
A.: Sí, tuve problemas de dicción. De hecho, ya de adulto me echaron del musical "We will rock you" porque decían que, aparte de no tener el nivel interpretativo, hablaba demasiado rápida. Era un hándicap. En el escenario quería hablar a la misma velocidad a la que pensaba, y es imposible. En esta obra, aunque tartamudee, la palabra tiene importancia y se tiene que entender lo que digo.

R.M.: Sin embargo, algo que siempre se te ha dado muy bien es cantar...
A.: Pues mira, dicen que es una buena técnica para no tartamudear... Empecé a formarme con una profesora de canto lírico a los 17, en realidad no he sido un niño que lleve en el conservatorio desde los 15. Mi crecimiento se ha dado encima del escenario.

R.M.: De hecho, has participado en varios musicales, desde "Más de cien mentiras" a "Hoy no me puedo levantar". ¿Eres un animal de escenario?
A.: Más que un musical, un militar. Porque un musical es una mili, un reto muy complicado para cualquier actor. Da igual que te pongas la careta de la Bestia, que la Bestia tiene que ser creíble. En Estados Unidos se alaba el género como lo más grande, aunque en España todavía no está tan valorado. Nosotros estamos poco a poco intentando avanzar la cultura de teatro musical, pero lo que yo vi hace un año en Londres en 'El fantasma de la Ópera'... era para perder la olla. Aquí, ¿cuántas veces pasa que vas a un espectáculo y parece que hablan raro? Eso es porque en los castings de musicales se hacen muchas pruebas de baile y de canto, pero se le da poca importancia a la interpretación. Al final, el espectador va a ver una historia.

R.M.: ¿Es factible vivir del teatro?
A.: Depende de la obra. No es lo mismo Broadway que una sala pequeña de Nueva York; no es igual estar en Gran Vía que en un micro teatro. ¿Si se puede vivir? Yo llevó diez años comiendo de ello. Y no se está tan mal.

R.M.: Pero la televisión otorga mucha más popularidad.
A.: Sí, es cierto que cuando haces algo con tanta visibilidad como 'Velvet' te da muchas más oportunidades. De hecho, 'El discurso del rey' viene de ahí. El director de la obra, Magüi Mira, decidió contar con alguien más joven que Colin Firth, con una edad muy parecida a Jorge VI, cuando conoció al doctor Logue. Bertie tenía entonces 31 años. Si tú ves una foto de ese momento, somos súper parecidos físicamente, y Magüi se dio cuenta viendo la serie. Es una gran apuesta de ella, que le debo agradecer, porque es la primera vez que hago teatro puro, sin cantar.

R.M.: ¿Tú eres un devora series?
A.: Yo no consumo muchas. Ahora mismo estoy enganchado a 'The Walking Dead y tengo muchas ganas de ver 'Breaking Bad'. Lo que pasa es que no me gustan las modas, eso de ver series por ser cool. Y como el furor de 'The Walking Dead' ya pasó, estoy con ella. Solo me he enganchado a 'Prision Break' y 'Los Serrano'.

R.M.: Desde 'Velvet', ¿has notado algún cambio al salir a la calle?
A.: Mucho. A mí me encanta hacer el parguela, soy bastante loco, y muchas veces resulta incómodo salir con tus amigos sin ser invisible, el otro día por ejemplo en las fiestas de mi pueblo. Es lógico, porque al final uno toma elecciones. Lo único que me produce incomodidad es estar en un restaurante y que en la mesa de al lado me estén tirando una foto. Si quieres, pídemela. La gente te dice que es lo que toca por ser actor, pero cuidado: a mí solo me toca currar y agradecer que te guste.

R.M.: ¿Tienes ganas de más cine?
A.: Estoy a la espera de dos estrenos, 'De chica en chica' y 'El club de los buenos infieles'. En verano empezaré a rodar un proyecto de Marcos Cabotá junto a Álex González. En absoluto me preocupar hacer más cine. Este año ha sido maravilloso, por la serie, por la peli, por la obra, por otra peli... Todo el mundo te dice: "Es tu año, es tu año". Me da vértigo, porque parece que cada vez va a más.

R.M.: ¿Qué tal es tu relación con la moda?
A.: Me gusta, pero que no me la impongan. Que no me digan que tengo que ponerme algo porque está de moda, entonces no lo hago. No soy un chico con rollo, de los que les pones una mierda en la cabeza y les queda chachi piruleta. Es distinto si estoy trabajando, porque al final y al cabo me disfrazo. Para los eventos me dejo asesorar, pero tampoco te crear que arriesgo mucho, solo en los últimos Goya. Pero de ahí a ponerme en un photocall con un traje estampado... como que no. Me hace sentir una marioneta.

R.M.: ¿Cuál es tu prenda preferida de todos los tiempos?
A.: Las cazadoras de cuero. Pero es que me cuesta encontrar modelos de esos que me flipen realmente. Hace un par de años estuve en Londres y en Candem Town había muchas de ese estilo. Chupas de cuero con más años que los balones, pero con mogollón de rollo. Eso me gusta, que sean tipo perfecto, pero usadas y con historia.

*Pinchad en "Más información" para ver el resto de las imágenes*

 

- Making of -



Fuente Revista MINE

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